domingo, 11 de noviembre de 2012

Capitulo 1

Me llamo Paula y tengo 15 años, ahora mismo vivo con mi hermana de 20 años solas, sin mis padres. Mis padres se divorciaron un año después de nacer yo y no volvimos a saber nada de mi padre, dos años después mi madre tuvo un accidente de coche y murió. Después de eso, mi hermana y yo vivimos con mis tíos hasta que mi hermana cumplió los 18 y pudimos irnos a vivir las dos juntas. Desde que nací todo fue a peor, mis tíos y mi primo murieron en el tsunami de Tailandia y mi abuelo (a los 7 años), la única persona de mí alrededor que demostraba que me quería y yo también le quería; murió  Era como un padre para mí, siempre que podía iba a su casa y me pasaba horas con él, lo quería mucho, incluso ahora lo extraño; recuerdo el olor a pipa cada vez que entraba en su casa, su risa retumbar en las paredes, feliz y alegre. 
Cuando se fue cada aniversario de su muerte voy al cementerio, y me paso horas hay. Siempre he estado sola, solo tengo a mi hermana, pero nadie más; ella se preocupa por mi y me quiere, pero la mayoría de las veces pasa de mí, como si no existiera. Hay momentos en los que pienso que me culpa de todo lo que nos ha pasado. Nunca me ha gustado tener gente a mi alrededor: con la familia me encariño muy poco, porque todos acaban por irse de mi lado; con los amigo no se como actuar porque nunca he tenido, siempre he pensado que no me sirven para nada, solo he tenido uno en lo que llevo de vida y mi hermana siempre decía que me gustaba en el fondo pero yo nunca le hacía caso. Tenía cuatro años cuando lo conocí en un parque y desde entonces somos amigos; un día, cuando tenía ocho años se despidió de mi y no lo volví a saber nada de él hasta un año después. Me entere de que cuando me conoció tenia cáncer y que no se podía hacer nada, los médicos le daban meses de vida pero al final aguanto unos años más hasta que un día dejo de luchar. Cuando termino su entierro fui a ver a mi abuelo, (ya que estaba allí, aproveche). Al volver a casa me encontré con un cachorro, aparentemente abandonado. Espere un rato y como nadie venía lo cogí en brazos y decidí que me lo llevaría a casa de mis tíos, cosa que probablemente les daría igual. Así que me gire y vi a un chico de aproximadamente mi edad, sorprendido por mi presencia. Era alto, castaño oscuro y con ojos negros que jamás había visto (su matiz era demasiado oscuro). Como seguía parado sin hablarme fui yo la que lo hizo.
-¿Quieres algo?- En el momento de hablar me sentí ridícula al darme cuenta de que mis palabras sonaban infantiles y sin sentido.
Entonces, como leyendo mi mente, dándose cuenta de cómo me sentía  se rió cosa que me enfado, sin saber porque.
-Sí, mi perro.
-¿Es tuyo? Pues es muy bonito.
-Lo sé, no se parece a ti.
¿Cómo se atrevía a hablarme así? ¿Acaso me conoces de algo? Retrasado. Pensaba ir a pegarle, cruzando le esa cara de gilipollas pero el perro salto de mi regazo, (eso me despisto, y ambos echaron a correr. El perro era como el dueño desgraciadamente. En ese momento me hice una promesa, la próxima vez que lo viese, si lo vivía a hacer, terminaría lo que quede sin acabar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Mi blog se alimenta de tus comentarios y le dan vida!! Acepto todo tipo de mensaje siempre y cuando no resulte ofensivo y se respete la opinión de los demás. Para mí es importante tu opinión.
Contesto a todos los comentarios, si tardo no os alarméis.
Nada de Spam, si algún comentario tiene Url será eliminado.